El viñedo de Fabián Barreto, un productor de la zona canaria de Melgarejo, se encontró el pasado martes con aproximadamente una hectárea de viñas afectadas, media de uva merlot y media de moscatel. Luego de que denunciara el caso, el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP), la Dirección de Desarrollo Rural de la Intendencia de Canelones y el instituto Nacional de Vitivinicultura (INAVI) analizaron el viñedo del productor.
“La pérdida es de unos 20.000 kilos este año, sumado a lo que ocurra el año que viene. La planta se va debilitando, pierde el follaje y queda algo marchita. El año que viene brotará nuevamente pero con menos fuerza. Recién en 2019 volverá la normalidad”, analiza el productor Fabián Barreto, en diálogo con HOY CANELONES, luego de que una hectárea de sus viñas se viera afectada.
Barreto vio hace un tiempo a unas ramas de sus viñedos en mal estado, pero pensó que era un tema de crecimiento. El pasado martes fue a curar sus plantas y las encontró “hechas pelota”. Cree que la afectación se debe a un vecino de la zona que, “por un mal asesoramiento de su ingeniero”, aplicó el herbicida 2,4-D en sus plantaciones de sorgo. “Hace un mes, le pasó algo similar al vecino que vive enfrente a ese productor”, argumentó Barreto.
El otro vecino dañado es Néstor Lorenzut, un hombre de 63 años que toda la vida tuvo viñas y, según cuenta, nunca le había pasado algo así. Lorenzut todavía no sabe si tendrá un daño en la producción o no, pero ve que el crecimiento de parte de sus viñas se detuvo.
Prevención y otras hierbas
Fabián Barreto no ve al hecho ocurrido en sus viñedos como algo aislado, sino que cree que es un problema que se da por falta de control. “El MGAP tendría que controlar y exigir más. El 2,4-D no es un producto de venta libre. El ingeniero que le dio la receta al productor, ¿no vino a ver el campo?, ¿no vio que había viñas a lado de sus campos? El productor confió en su ingeniero”, sostuvo. “No estoy muy de acuerdo con que se prohíba plantar, pero sí que se controle y regule. No es fácil porque hay muchos intereses creados”, agregó.
El director departamental del MGAP, Gustavo Moratorio, dijo a HOY CANELONES que todavía no se puede afirmar si el herbicida 2,4-D fue el causante, pero enfatizó que los daños son evidentes. “En esa zona hay mucha intensidad en los cultivos. Los productores viven muy cerca y los predios son muy chicos. Por tanto, es una bomba de tiempo. El daño es inminente”, expresó. “Herbicidas como el 2,4-D se trasmiten por el viento, o cuando se renueva la tierra después de aplicado el remedio”, continuó.
La visita de las instituciones al campo del productor ocurrió en la mañana de ayer. En la oportunidad se tomaron muestras fotográficas de las plantas dañadas y se midieron los costos de producción.
En diálogo
El control y la coexistencia entre el modelo de agronegocio rural y el productor familiar se están debatiendo en las mesas de diálogo de cara a un plan de ordenamiento territorial. En 2018, luego de más de un año de intercambio con asociaciones civiles, productores y distintos niveles de Gobierno, la Comuna Canaria pondrá en marcha un plan que pretende estructurar la convivencia entre los modelos de producción.
Fernando Guerrero

