Crónica: Una recorrida por el Hogar de Ancianos ‘Carlos Vercesi’, de la ciudad de Canelones

Un momento de la celebración del Día del Abuelo, el pasado lunes en el Hogar de Ancianos ‘Carlos Vercesi’.

A veces celebran

En el Hogar de Ancianos ‘Carlos Vercesi’, de la ciudad de Canelones, conviven quince personas en calidad de residente permanente. Comparten anécdotas y pasan un rato frente a las dos estufas que el espacio tiene. Si se aburren, prenden el televisor, y por más que la señal no sea la mejor y se vea con “niebla”, disfrutan de algún programa.

El ‘Carlos Vercesi’ depende del Hospital ‘Dr. Francisco Soca’, de la capital departamental. HOY CANELONES asistió al hogar de ancianos el pasado lunes, con motivo de la celebración del Día del Abuelo y habló de la situación del centro con Estela Ferreira, directora del Hospital de Canelones, y con Natalia Pereira, representante de los Usuarios en el Directorio de ASSE.

Usuarios de salud pública

El Día del Abuelo, el hogar estaba colmado. Autoridades, funcionarios de empresas que se sumaron a colaborar y allegados a los artistas que actuaron ese día, llenaron un espacio donde casi siempre sobra lugar, ya que quienes conviven allí no tienen la compañía de sus familiares o amigos. “La vejez está postergada y mejorar los servicios es un trabajo enorme. Venimos en calidad de representante de los ancianos, que son tan usuarios de ASSE como nosotros”, dijo Natalia Pereira.

La representante de los usuarios en el directorio de ASSE destacó, además, el compromiso entre los usuarios organizados y la dirección del Hospital. “Es un desafío muy grande para la dirección del Hospital tener un hogar de ancianos a cargo. No todas las unidades ejecutoras los tienen”, manifestó.

Desafíos

En cuanto a las metas a cumplir, la directora del Hospital indicó que el hogar está en proceso de reforma, para “brindar una atención digna” a sus residentes. Se llevan a cabo obras de abertura y colocación de cielorraso. “La reforma es posible gracias al aporte de algunas empresas e instituciones como el Rotary Club, que nos donó las aberturas. Nos parece que los ancianos están súper contentos con esta reforma. Es lo que siempre anhelaron”, contó la directora.  

Además, una cuadrilla de reclusos del Instituto de Rehabilitación N° 7 de la ciudad de Canelones ayuda en las obras, dentro de una política de la cárcel que evalúa a aquellos presos que quieren trabajar y reinsertarse.

Pequeña falta

Los ancianos disfrutaron de un buen banquete en la celebración del lunes. El asado, los chorizos y la ensalada estuvieron en el plato principal, con varias tortas como postres. La comida no es el principal problema que los internos tienen; sin embargo, no cuentan con cocina propia y comen platos elaborados por personal del Hospital. “Dentro de las obras está contemplada la cocina. La idea es que ellos compartan la elaboración y la planificación del menú”, dijo la directora del Hospital. “Pequeño detalle: una casa sin cocina no es un hogar”, agregó.

Fernando Guerrero