Con el licenciado Leonardo Rodríguez Maglio, sobre el Ideario Artiguista en la actualidad

Como una instancia más de conmemoración de la Batalla de Las Piedras, están pautadas dos jornadas de diálogo sobre el Ideario Artiguista, con figuras de la política y la academia del país, a realizarse próximamente en la ciudad pedrense. Por un lado, los ex presidentes Julio María Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle expondrán sobre la presencia del artiguismo en sus partidos políticos; por el otro, José Mujica intercambiará conceptos sobre Artigas con Leonardo Rodríguez Maglio, licenciado en filosofía y autor de ‘La filosofía popular y regeneradora del magnánimo José Artigas’.

Las charlas estaban pautadas para el 15 y el 19 de mayo, pero debido a cuestiones de salud, los mandatarios no pudieron asistir y la actividad se pospuso con fecha a confirmar. HOY CANELONES dialogó de la concepción política y filosófica de Artigas y de su herencia en la actualidad, con el licenciado Leonardo Rodríguez Maglio, quien ve al prócer como un ciudadano de a pie, formador, que estuvo en las bases de la política pero nunca en la cúpula.

Desde otro lado

Como conocedor del tema, la visión que Rodríguez Maglio de José Artigas parte de la filosofía. Su libro propone un enfoque distinto al tratado en los libros historia. Compara al prócer con pensadores regionales, norteamericanos y europeos. “En la época de Artigas, estaban en boga pensadores como Platón y Aristóteles, además de los contemporáneos como Jean-Jacques Rousseau e Immanuel Kant. Mucho de los textos del artiguismo tienen conceptos similares a los de aquellos filósofos”, indicó el académico. Agregó que Artigas estaba rodeado de curas docentes en Filosofía y que su familia fue depositaria de una gran biblioteca.

Para Rodríguez Maglio, Artigas desarrolló un pensamiento propio con aportes desde su experiencia personal. “Vivió cosas que ningún otro filósofo europeo o norteamericano pudo tener como, por ejemplo, la convivencia con los indígenas”, dijo. Dentro del Ideario, el licenciado distingue una visión de país ligada a un proyecto ético pedagógico. “Cuando se inaugura la Biblioteca Nacional, Artigas le dice a Dámaso Antonio Larrañaga: ‘Estamos para formar los hombres’. Él era un formador de ciudadanos”.

Rodríguez Maglio en la presentación de su libro ‘La filosofía popular y regeneradora del magnánimo José Artigas’, en el Argentino Hotel de Piriápolis.

Lo que queda y lo que se pierde

El filósofo cree que en las charlas se verá reflejada la herencia de algunos preceptos políticos de las ideas del General. “Ellos pueden aportar desde la cumbre del sistema político. Sanguinetti reivindicará el carácter republicano y democrático, las Instrucciones del Año XIII, la independencia. Eso es lo que históricamente ha destacado el Partido Colorado. Los blancos pondrán el acento en el plan de reforma de las Provincias Unidas, un programa regional relacionado con la Confederación. Mujica, por su parte, aceptará todo eso pero se detendrá en el Reglamento de Tierras y el principio de justicia social que esta explicitado en el documento”, dice.

A diferencia de los representantes que están en la cúpula, Rodríguez Maglio cree que Artigas fue un ciudadano común estudioso de la política. “Para él, la república, la independencia y la reforma agraria eran medios para un mismo fin: la felicidad pública. Defendía la generosidad y condenaba el egoísmo. La virtud del servicio público era la que le preocupa, y sostenía que los políticos deberían ser docentes encargados de formar a los ciudadanos”, explicó.

Lo que heredaron los partidos, según Rodríguez Maglio, es la concepción política-económica del artiguismo, no así la filosófica. “Un ejemplo de la formación filosófica es el proyecto de educación en virtudes. Hoy no se habla de este tipo de formación”, sostuvo. “Él planteaba que ‘hay que castigar el vicio y premiar la virtud’. Sin estas dos bases, decía, no tendremos patria, no habrá libertad y triunfará la tiranía. Podemos lograr la independencia, instalar la república, reformar desde el Gobierno, pero si no logramos que los ciudadanos asuman el vivir para la pública felicidad y que la sociedad no piense solo en intereses particulares, seremos derrotados”, agregó.

Fernando Guerrero

¿Qué tanto del Ideario Artiguista practicamos en nuestra vida cotidiana?

El 18 de mayo recordamos aquella victoria extraordinaria de “un ejército nuevo, cuya sola divisa era la libertad”, como lo calificó José Artigas. Una victoria donde fue “preciso que los puñales de los paisanos pasaran por encima de las bayonetas veteranas”, según nos narra el Prócer, en la carta del 7/12/1811.
Fue la “memorable victoria”, ocurrida “en los campos de Las Piedras, donde mil patriotas armados en su mayor parte de cuchillos enastados vieron a sus pies novecientos sesenta soldados de las mejores tropas” españolas, “perfectamente bien armadas”, nos explica.
Esos son los hechos que hoy conmemoramos, y que configuran un espejo en el cual mirarnos.
Más adelante Artigas nos diría: “Mi Patria me empeña en no ser gravoso y sí agradecido”.
Reflexionemos sobre esa frase y los hechos que hoy conmemoramos…
¿Somos agradecidos, nosotros, los simples ciudadanos?, ¿somos agradecidos de estar vivos?, ¿agradecemos los derechos y beneficios que otros con su lucha consiguieron para nosotros?, ¿somos agradecidos de lo que tenemos, ya sea poco o mucho?
“El carácter de libres es nuestra única riqueza”, nos decía Artigas el 27/8/1813, luego de todo lo que se habían sacrificado los orientales para serlo; y lo decía con orgullo.
Y si alguien le preguntaba qué sacaba para sí con eso, contestaba: “La sencilla satisfacción de ser útil a mi país es bastante premio”. (Carta a Rodríguez Peña, 25/8/1814).
“Ser útiles al país que los alimenta. Ésta es mi idea”, le repetía en carta al Cabildo de Montevideo, el 12/8/1815.
¿Nos preocupa esto?, ¿tratamos de “ser útiles” a nuestro país, además de a nosotros mismos? ¿Tomamos iniciativas en beneficio de todos, aunque sea en beneficio del barrio, de la escuela del barrio?, ¿hacemos honor a aquel “nada tenemos que esperar sino de nosotros mismos”?
¿Qué tanto del Ideario Artiguista practicamos en nuestra vida cotidiana?
Ya sabemos que hace rato que los códigos dominantes a nivel mundial son otros, y que la finalidad de lucro manda y nos arrastra.
Por eso no está demás al conmemorar estas fechas mirarnos en aquel espejo; para contemplarnos y compararnos con la grandeza de dónde venimos.
Y si nos da un poquito de vergüenza, mejor.
Siempre estamos a tiempo de corregirnos.

Leonardo Rodríguez Maglio