Ecos de la 22ª Marcha del Silencio realizada el pasado sábado en Montevideo

En el cine se utiliza el silencio como vehículo narrativo, como metáfora incómoda que representa un ruido ensordecedor. Las cuadras de personas que caminaron el sábado por 18 de Julio, en la 22ª Marcha del Silencio, manifestaban esa incomodidad, esa inconformidad por no saber qué pasó ni dónde están los desaparecidos de la dictadura cívico- militar uruguaya.

Calladas, criticaron la impunidad y reclamaron que el Estado se haga cargo, desde Rivera y Jackson (donde se encuentra el Memorial de Recordación de los Detenidos Desaparecidos) hasta la Plaza Libertad. Las pancartas no solo estaban en movimiento, sino que varios edificios de la capital departamental se abanderaban con carteles de diferentes agrupaciones sociales, todas pidiendo por la misma responsabilidad.

Frente a la Intendencia se escucharon voces. Dos locutores mencionaban a cada desaparecido durante los años 1973 y 1985, se acordaban de todos sus nombres. Los asistentes de la marcha pronunciaban juntos ‘Presente’ y aplaudían. Tampoco se olvidaban de ellos.

Ayer y hoy

La consigna de esta marcha fue ‘Impunidad, responsabilidad del Estado ayer y hoy’, en un año donde se investiga espionaje militar en la década del noventa, luego de la dictadura, y se absolvió al general Raúl Mermot, denunciado por apología a la tortura. “Marchar por  los desaparecidos es destacar lo más brutal y profundo de los daños de la dictadura, pero nos recuerda algo que no debemos olvidar: que  el  terrorismo de Estado estuvo dirigido hacia toda la sociedad”, rezaba la convocatoria del grupo Madres, Familiares de Detenidos desaparecidos en Dictadura.

“Nuestros desaparecidos, como parte de ella, simbolizan los miles de presos y torturados  que hubo en este país; militantes políticos, sindicales, estudiantiles, forman  parte de los miles de destituidos y exiliados; parte de las listas negras que no conseguían trabajo o de estudiantes que fueron expulsados. No olvidemos que en nuestra lista de desaparecidos hay adultos, pero también niños y adolescentes, ya que los crímenes cometidos por el Estado dictatorial no tuvieron freno, ni barreras éticas, y abusaron de la vida de todos los uruguayos”, agregaba.

Antes de concurrir a la marcha del pasado sábado, estuve leyendo el libro ‘Una historia en imágenes’, de Aurelio González, que ilustra las represiones que se vivieron los años previos a la dictadura (desde 1957 hasta 1973). En esa época se veían tanques y caballos en plena avenida principal de Montevideo, actores que legitimaron lo que ocurrió después. En 2017 no se ve represión y los galopes de caballos se cambiaron por aplausos de manifestantes. Pero se reclama por una responsabilidad que no legitime el pasado ni condene el presente.

Fernando Guerrero

1 comentario

  1. justicia Y VERDAD para todos los violadores de DDHH,, indemnizaciòn a los que corresponde SOMOS EXPRESOS POLÍTICOS QUE COBRAR JUBILACIÒN NO PODEMOS COBRAR LO QUE NOS CORRESPONDE SE TRATA DE LA PENCIÒN especial REPARADORA
    ¨(_P.E.R.)_ POR HABER SUFRIDO CÁRCEL , TORTURA,violaciòn en todas sus formas a nuestros DDHH. dictadura NUNCA MÀS.-

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