Desde hace años, la Escuela N° 88, de Las Violetas, trabaja en proyectos solidarios. Los alumnos y docentes coinciden en que la mejor manera de educar y de aprender es a través de proyectos que unan a la escuela con la población de la zona. La labor en equipo tuvo sus frutos, ya que desde el 2014 han ganado premios y menciones de organismos internacionales.
El año 2017 no fue la excepción, ya que la Escuela N° 88 recibió, la semana pasada, el premio del concurso ‘Educación Solidaria 2016’, galardón entregado por el Centro Latinoamericano de Aprendizaje y Servicio Solidario (CLAYSS), la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y la Asociación Civil ‘El Chajá’. La escuela recibió 20.000 pesos y ayuda técnica por presentar un proyecto de recipientes de reciclaje, que además de residuos domésticos, albergue elementos que contaminen el agua. HOY CANELONES visitó la Escuela N° 88 y habló del proyecto con su director, el maestro Darío Greni. Sobre el tema consultó, además, a Catalina Thölke, coordinadora de CLAYSS Uruguay.
Solución a los problemas
El proyecto de reciclaje nació por la inquietud de los vecinos, debido a la contaminación en Las Violetas y en zonas aledañas. “En Las Violetas, alguna gente tira sus residuos en las cunetas, porque no hay contenedores grandes. Aspiramos a que por parte de la Intendencia de Canelones se coloquen recipientes, y que pase el camión correspondiente a retirarlos”, sostuvo Greni.
Los niños y los maestros empezaron a buscar estrategias para tratar la temática de la contaminación. Hicieron un relevamiento de los lugares que más se visitaban por la zona, y trabajaron con el biólogo Emanuel Machín sobre los elementos que contaminan el agua. Decidieron crear recipientes que reciclen residuos domésticos y no domésticos, así como un kit ecológico con compostera y macetas de papel reciclado. “Los niños traen las cascaras que las mamás y los papás tiran en sus cocinas, y las vuelcan en la compostera. Así, tratan de generar conciencia en toda la comunidad”, dijo el director de la escuela.
Reconocimiento
La Escuela N° 88 fue una de las catorce instituciones educativas que recibieron el primer premio. A nivel departamental, fueron también galardonados el Liceo de Tala y la Escuela Técnica Superior de Colonia Nicolich. Todas recibieron 20.000 pesos para ser utilizados en un proyecto solidario, y un kit de materiales. La premisa del concurso es conjugar el trabajo en beneficio de la comunidad con la sensibilidad social, entre las que se destacan la promoción del patrimonio material e inmaterial de la zona rural, residuos orgánicos, la recuperación de árboles frutales y el apoyo a la continuidad educativa de los niños del medio rural.
Los maestros y alumnos de la escuela de Las Violetas trabajan hace tres años en conjunto con el CLAYSS, y en 2014 obtuvieron otro primer premio por un proyecto de alimentación saludable. “Hicieron un proceso significativo de sus proyectos, porque lograron, en función de estos años, mejorar la calidad del servicio que se da al comunidad y profundizar la participación de los estudiantes”, sostuvo Catalina Thölke, coordinadora de CLAYSS Uruguay, en cuanto al equipo de la Escuela N° 88. La coordinadora de CLAYSS agregó que este tipo de trabajos aumenta el rendimiento de los estudiantes involucrados.
Los responsables
Darío Greni, además de ser director, forma parte del equipo de maestros de la Escuela N° 88. Cinco maestros y tres docentes son los encargados de concientizar a ciento tres niños de túnica y moña, e involucrarlos con la comunidad de Las Violetas. Andrea Silveira, Gianella Sande, Andrea Araujo y Mónica Macedonio son las maestras que acompañan a Greni. A ellos se les sumas un profesor de Física, uno de Inglés y otro de Expresión Artística. Cada maestro tiene un taller en particular y visita a todas las clases de la escuela.
Como toda escuela rural, parte de las horas de estudio están abocadas al campo. El centro educativo tiene una huerta orgánica donde, según Greni, “se han sembrado muchos cultivos libres de cualquier tipo de producto químico”. Para este año, la Escuela N° 88 irá por otro primer premio y propondrá una serie de talleres entre padres y niños, sobre plantación de semillas orgánicas.
Fernando Guerrero




