Integrantes de la Red de Grupos de Mujeres Rurales dijeron presente en las reuniones que la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, tuvo el domingo con diferentes instituciones sociales canarias, en el marco del Consejo de Ministros Abierto en Canelones.

Las integrantes de la Red plantearon temas relacionados a la salud, la educación, el cuidado y la lucha contra la violencia. Norma Carugno, presidenta de la Red de Mujeres Rurales, explicó a HOY CANELONES las actividades del colectivo y las inquietudes planteadas en la reunión con Arismendi. La integrante de la secretaría de la Red, Silvia Páez, explicó el trabajo que los grupos vienen realizando desde antes de que se generara el grupo.
Dar a conocer y reclamar
Carugno, oriunda del Totoral del Sauce, fue chacarera durante “toda la vida”. Le toca presidir el grupo en el momento en que la Red cumple sus veinticinco años de existencia, una agrupación que nuclea alrededor de cien mujeres. Sus integrantes, en gran mayoría, provienen de los campos de Canelones.
Páez, por su parte, del “campo adentro” de Florida, viene trabajando con temas relacionados a la salud de la mujer desde hace treinta años. A mediados de la década del ochenta, junto a un grupo de trabajo, se dio cuenta que la salud era uno de los ejes “de mayor debilidad en las familias rurales”. Hoy integra la secretaría de la Red de Mujeres Rurales y junto Carugno buscan que las autoridades del Ministerio de Desarrollo Social conozcan y escuchen las inquietudes de las mujeres del campo.
¿Qué temas dieron a conocer en la reunión con la ministra?
Carugno: Estamos preocupadas por el tema de la violencia de género, porque no hay dónde ir a denunciar en las zonas rurales. Ya que por un tema de costos y de infraestructura no se puede instalar un lugar fijo, proponemos la existencia de un servicio de atención móvil, que vaya a los pueblos y atienda a las situaciones de violencia. Otra inquietud se relaciona con el Sistema Nacional de Cuidados, que nos han dicho que es muy difícil que llegue al campo. Es muy importante contar con esa política en las zonas rurales. Una tercera demanda que nos convoca es la situación de las policlínicas rurales.
Con respecto a la mujer trabajadora del campo… ¿En qué situación está y qué diferencias puede tener con el hombre trabajador?
Carugno: La relación laboral ha mejorado mucho. Hay muchas empresas que ponen a las mujeres empleadas en el Banco de Previsión Social, por ejemplo. Pero sabemos que, a igual trabajo, todavía se sigue pagando menos a las mujeres que a los varones. Además, a veces no se dan las condiciones, no se brinda ropa para trabajar, calzado apropiado, etc.
Páez: En Florida, por ejemplo, empresas madereras contrataron mujeres encargadas de los plantines de los eucaliptos, en condiciones bastante nefastas. Hasta para darles el día de un estudio Papanicolaou o una mamografía había problemas. El reconocimiento de derecho es fragmentado y muy parcial, depende de cada empresa.
El problema es que en las zonas rurales a veces no hay más alternativas que trabajar en estos lugares. Entonces la mujer se cuestiona: si denuncio, puedo quedar cesante, si acepto estoy trabajando en condiciones incorrectas. Muchas veces elige trabajar porque hay que llevar la comida a la casa. También, ese trabajo se ve complementado con el que la mujer hace en su hogar, la atención a sus hijos, la alimentación de pequeños animales.
¿Cómo comenzó el grupo encargado de la temática de salud, anterior a la Red?
Páez: Primero fue una charla en las escuelas rurales y en distintos salones de Florida. Más tarde, pudimos armar un equipo multidisciplinario, donde se sumaron actores vinculados a la salud y a la seguridad. Logramos, por ejemplo, llevar parteras, licenciadas en Enfermería, integrantes de la Unidad sobre Violencia Doméstica del Ministerio del Interior. Actualmente trabajamos una vez por mes en las escuelas rurales, y hacemos encuestas anónimas para tener un muestreo de los problemas que más preocupan a las mujeres.
¿La situación de la mujer rural es más visible en la actualidad que en los primeros años en que se creó la Red?
Carugno: Sí, ha cambiado al igual que cambió el país. La situación ha mejorado pero siempre hay que seguir trabajando. También es cierto que hay otras problemáticas que van más allá del género, como productores familiares que se tienen que ir del campo porque la cosecha no da para vivir o porque los hijos tienen que estudiar y muchas escuelas rurales han cerrado.
Páez: Los grupos de la Red hemos crecido en estos años. Pasamos a ser creíbles, confiables, responsables y comprometidos.
Fernando Guerrero

