Matías Fidel Castro Fuentes es un jugador surgido en la cantera del fútbol de Canelones. Fue pilar de la selección juvenil que ganara la primera Copa Nacional disputada en el año 2004. Debutó en el arco de Liverpool Centro Deportivo Social con tan solo 14 años. Poco después, inició su carrera profesional en el Liverpool montevideano hasta emigrar recalando en Club Unión de Santa Fe, de la República Argentina.
Consultado sobre la muerte del líder de la Revolución Cubana, dado que su segundo nombre y primer apellido coinciden, expresó que enterarse de la muerte “fue algo que nos conmocionó bastante. Llevo ese nombre con mucho orgullo. Está ligado a la ideología política de mi padre. Primero tengo que respetarlo y, reitero, en sí es un orgullo para mí”.
Con referencia a su estadía en la ciudad de Canelones, dijo que está disfrutando las vacaciones. “Siempre que puedo vengo a visitar mi familia y reencontrarme con los amigos. Lástima que el tiempo es siempre corto: el 3 de enero tengo que regresar”, señaló.
Su retorno a Unión de Santa Fe es para iniciar la pretemporada. “Debemos prepararnos para continuar con el torneo que fue interrumpido por las licencias y terminará en el mes de junio”, manifestó.
En referencia a la temporada 2016, Castro señaló que le fue bastante bien. “En esta primera etapa quedamos octavos. La meta es seguir escalando en procura de lograr la clasificación a alguna copa internacional”, señaló.
Hablando de su rendimiento, resaltó que ha jugado poco. “En este último semestre jugué algún partido por la Copa Argentina. La meta es trabajar fuerte para estar en forma esperando la oportunidad y también de cara al futuro”, señaló.
Con relación al hecho de no ser titular, explicó que es una determinación del técnico. “Juega Fernández, que es surgido en la cantera del club y cuenta con mucha experiencia. Si bien estamos tranquilos porque nuestro contrato estará vigente por un tiempo más, estamos junto a mi representante pensando en la posibilidad de ir a otro club para poder jugar, que es lo que todos queremos”, precisó.
La experiencia internacional la ha tenido, ya que con Liverpool jugó una pre-Libertadores. “También jugamos copas sudamericanas. La que más recordamos fue, sin dudas, la del 2012. Dejamos por el camino a buenos equipos y en una llave muy pareja nos eliminó Independiente de Argentina”, señaló.
La vuelta a un equipo uruguayo
Su nombre se ha mencionado en los períodos de pases pero nada se ha concretado hasta el momento. Ante ello Matías dice que “ha habido contactos de más de un club. La posibilidad de volver a Liverpool siempre está latente por la relación que hay entre nosotros y sus directivos. El año pasado se dio la mayor posibilidad pero hubo diferencias en lo económico. Además, mi salida de Unión estaba un poco complicada. De todas formas, mi intención es seguir jugando fuera del país. Si nos toca volver con gusto aceptaremos el desafió”.
Si bien está militando en un equipo que no es de los de más volumen, resaltó que hay marcadas diferencias: “Primero en lo económico entre un país y otro, pero también en lo que es la infraestructura deportiva. Por ejemplo, en Unión se practican casi todos los deportes y también está el folklore del fútbol argentino. Vas a cualquier cancha y nunca juegas con menos de treinta mil personas. En algún aspecto, y no puedo quejarme, Liverpool es un club que brinda todo. Ello te hace estar contento, pero sabemos que en algunos casos que se dan en Uruguay se puede decir que son clubes semiprofesionales, por llamarlos de alguna forma”.
El debut en Primera División
Debutar con 14 años en Primera División no es para todos. Matías cuenta como se dio el caso. “Jugaba en Sub 15. Salimos campeones y luego se jugaba Sub 18 y Primera. Sergio Delgado me sube al plantel superior. Delante de mí estaban Gonzalo Etcheverry y Alejandro Lencina. Lógicamente estaba como tercer arquero. Pero llega la penúltima fecha que jugamos ante Ecuador y quedó en el banco porque Gonzalo, por un tema personal, no podía jugar. En ese encuentro expulsan a Alejandro y para la última quedaba solo yo. El rival era Wanderers, que si ganaba salía campeón. Casi nada”, contó.
A todo esto recordó lo que le dijo el entrenador Sergio ‘Canario’ Delgado: “’Si fallas en la primera no pasa nada, si te hacen un gol por entre los caños tampoco, pero si no tenés confianza y salís a cortar los centros te saco’. Algo que recuerdo siempre. Pero todo salió bien y terminamos ganando 1 a 0 con gol del Nacho Burgos y de paso le arruinamos la fiesta a Wanderers”.
Siempre es lindo cuando los jugadores no olvidan sus orígenes. Desde luego que no podíamos terminar la entrevista con Matías Castro sin recordar la Copa Nacional Sub 18, que Canelones lograra en Durazno en el 2004. “Esos momentos nunca los olvidaré. Fue una Copa durísima, pero los resultados que de arranque no fueron buenos se nos comenzaron a dar. En la final ganamos sobre Durazno 2-1 como locales y empatamos 1 a 1 de visita. El gol lo anotó el Nico Serrés, que fue sin dudas de los mejores en cada encuentro. Había compañeros que sobresalían. Lamentablemente algunos dejaron el fútbol antes de tiempo, aunque el plantel era más bien corto, pero se hizo un gran sacrificio. Nos trasladábamos en camión a entrenar a Santa Lucía en pleno enero. Tampoco puedo olvidar la llegada a Canelones y la vuelta con la copa en el estadio junto a muchísima gente”.
Solo nos queda desearle la mayor suerte para el futuro, por más que los capaces no la necesitan.
Omar Sosa


