La historia de una escuela rural
El filme documental que presenta la historia de la Escuela rural Nº 4, de Barrancas Coloradas, ubicada entre Parador Tajes y Los Cerrillos, se estrenará a nivel nacional en Montevideo.
En estas mismas páginas comentamos, algunos meses atrás, lo que había significado la presentación en sociedad del documental ‘Escuela mía’, del joven realizador audiovisual canario Carlos Bolla. Ahora, la película vuelve a ser noticia pues tendrá su estreno nacional, el próximo miércoles 14 de diciembre, en la Sala ‘Héctor Tosar’, del Auditorio Nelly Goitiño (Av. 18 de Julio 930 esq. Río Branco), a las 20 hrs. y con entrada libre.
HOY CANELONES entrevistó a Carlos Bolla para conocer un poco más sobre el estreno de su película, así como el proceso de realización del filme y los variados proyectos en que anda envuelto este inquieto realizador.
¿Con qué expectativa se prepara para el estreno nacional de ‘Escuela mía’?
Con las mayores expectativas. Es el primer trabajo que presento a este nivel. A menos de una semana del estreno, el ‘¿qué pasará?’ resuena cada vez más fuerte. Pero hay que tomarse un respiro y andar con calma. Disfrutar el momento. Es muy difícil ‘adivinar’ el destino de un trabajo cinematográfico. Depende de cosas muy aleatorias que no están en nuestras manos. Claro que me interesa que la vea mucha gente. Tengo en la mente puesto el objetivo de llenar la sala.
¿Cómo se llegó a concretar el estreno en la Sala ‘Héctor Tosar’, del Auditorio Nelly Goitiño?
Hace tiempo venía buscando sala, pero todas estaban ocupadas para las fechas que solicitaba exhibir ‘Escuela mía’. Una amiga me sugirió el Auditorio Nelly Goitiño. La verdad que antes se me había pasado por alto. Así que me comunique con el SODRE, y desde la asesoría de Presidencia me facilitaron el contacto de Fernando Couto, director del Auditorio Nelly Goitiño. Tras contarle la propuesta, llevó el planteamiento al consejo directivo del SODRE y un par de días más tarde recibo la grata noticia de que el miércoles 14 se daría el estreno nacional de ‘Escuela mía’. Me sorprendió la rapidez y fluidez con que se dio todo. Estamos hablando de fechas complicadas y más teniendo en cuenta que hice la solicitud de la sala el 28 de noviembre y dos días después ya tenía la buena noticia.
¿Cómo fue el proceso de ‘Escuela mía’, desde la idea inicial hasta el estreno?
En agosto de 2015, Lourdes Núñez, coordinadora de Centros MEC Canelones, se comunica conmigo proponiéndome la realización de un taller audiovisual y un pequeño vídeo, destinado a los niños de la Escuela Rural Nº 4 ‘Barrancas Coloradas’, en el marco del 120º aniversario de dicha institución. Ese fue el puntapié inicial. Luego, la maestra directora Verónica Gnuschke y la maestra Carolina Meirelles me abrieron las puertas de su escuela, teniendo un buen recibimiento de parte de ellas, de la auxiliar Lilián Gervasini y de todos los niños, que desde el primer momento se compenetraron con el proyecto.
Tras comenzar el taller y ahondar en los diversos acontecimientos que se dieron en torno a la escuela, vi la posibilidad de contar algo más, una historia que trascendiera las propias paredes de la escuelita rural y de ese modo dar a conocer un pasado del Uruguay que para la mayoría es ajeno. A pesar de esto, no solo quería centrarme en hechos históricos, también quería plasmar el presente de la escuela y lanzar un guiño hacia su futuro. Tanto los niños, docentes, auxiliar, ex-alumnos y padres fueron pilares fundamentales en la construcción de este relato. La asesoría de la historiadora Verónica Stocco también fue de gran ayuda. El rodaje se extendió desde los primeros días de setiembre hasta mediados de diciembre de 2015, si mal no recuerdo.
¿Cómo maneja los géneros o estilos cinematográficos, teniendo en cuenta que hace pocas semanas estrenó un corto de terror (‘Them’) y ahora presenta un documental sobre una escuela?
No solo pertenecen a géneros diferentes, sino que además el contexto es muy dispar. Con ‘Them’ me adentro en un entorno asfixiante, entre un par de paredes, todo muy oscuro y enrarecido. En cambio, con ‘Escuela mía’ me alejo de ese mundo de pesadilla y me traslado a una historia rural, muy alegre y colorida, una bocanada de aire fresco y puro. En cuanto a cómo manejo los estilos o géneros cinematográficos, es algo en lo cual no me detengo a meditar. Me gusta contar historias, independientemente del género. Eso es todo. De cierto modo, lo tomo como un juego (pero con mucha responsabilidad). Se te ocurre una idea o te plantean una, vas armando un gran rompecabezas, buscando el mejor contexto y punto de vista para desarrollarla, y en eso hay muchas variantes. No solo es pensar en la idea en sí y el género en cual ubicarla, sino pensarla desde el hecho de hacerla realizable y del mejor modo posible, con los medios que dispones y por qué no, jugándotela un poco más. Como dijo Stanley Kubrick: ‘Si puede ser escrito, o pensado, puede ser filmado’. Y eso es todo, se planta la semilla de una idea y a trabajar, trabajar y trabajar.
Martin Bentancor



