Mario Ferreira, vecino y comunicador de la ciudad de Santa Lucía, participó el pasado jueves en la marcha multitudinaria que pidió más seguridad a las autoridades. “A todos los santalucenses, independientemente de que nos guste o no el fútbol, lo que sucedió el martes de noche en la Plaza (‘Tomás Berreta’) nos cambió la vida”, expresó Mario, muy afligido por los repudiables hechos.
En la madrugada del pasado jueves, en Santa Lucía, se celebraba al igual que en varios puntos del país, y como tradicionalmente se realiza esperando los primeros minutos del 28 de setiembre, el aniversario del Club A. Peñarol. “Había desde madres con niños hasta abuelos”, cuenta Ferreira a HOY CANELONES.
“Trece desconocidos armados”
El vecino agregó que en filmaciones que circulan por las redes sociales, un grupo de desconocidos armados, unos trece aproximadamente, “atropellan y comienzan a disparar” sin un punto fijo en esa multitud, apuntando a alguna persona en especial. Una de las preguntas que se hacen muchos habitantes de Santa Lucía es la de ¿por qué acá?
“El ataque era al que viniera, y a una chiquilina, según cuenta gente que estuvo en la plaza, le pusieron un revolver en el pecho y no se explica cómo no le dispararon”, dice Ferreira. El matiz que señala el vecino es el de la ausencia de la fuerza pública esa noche. “Fue extraña la falta de presencia policial en la plaza cuando se sabía que iba a haber gente”, dijo.
Operativa y rápida salida de la ciudad
La banda que protagonizó el brutal ataque utilizó una estrategia que le posibilitó rápidamente huir de la ciudad. “Los tipos supieron dónde parar los autos, en la oscuridad de la calle Artigas, porque entraron de espaldas a todos los gurises (hinchas aurinegros), para después tener una ruta de salida. En el comunicado de Jefatura que leí, dice que se enteran del hecho por el Servicio de Emergencias 911. Uno se pregunta por qué no cerraron las rutas y colocaron patrulleros en Canelones. Acá tenés dos alternativas: o salir para Canelones (por ruta 11) o por la ruta 36”, opinó.
No solo…
La marcha, según el vecino, fue para “hacer sentir nuestra voz y la presencia” porque no solo el reclamo fue por el incidente contra los hinchas de Peñarol, sino que “hay otro temas de seguridad también en la ciudad, como un montón de robos que no se aclaran y casas que se desvalijan siempre a las siete de la tarde”.
Apoyo a las familias
Los miles de manifestantes también marcaron presencia para respaldar a las familias de los jóvenes que sufrieron heridas de bala, encontrándose dos de ellos en estado grave.
“El pedido también fue por justicia y para que se vaya hasta el fondo, porque nos pasó a nosotros, pero mañana puede suceder en cualquier ciudad. Hay que hacer saber que por encima de cualquier equipo de fútbol, partidos políticos y credos religiosos, en Santa Lucía actuamos. Cuando nos tocan a uno nos tocan a todos. Eso quedó demostrado anoche”, relató uno de los concurrentes a la marcha.
Los jóvenes internados
Según pudo saber este medio a través de Mario Ferreira, quien está en contacto con las familias y conoce en particular a una de ellas, hasta la tarde de ayer, la salud de los dos jóvenes internados estaba comprometida. Luego de una operación, a Hernán Enciso, uno de los baleados que sufrió lesiones en los pulmones, “le reconstruyeron el esófago y salió estable de esa intervención al CTI. Y la última información que tengo hoy (por ayer) es que volvería a ser operado y le quitarían el respirador”. El otro de los heridos fue Sebastián Enciso, quien había sido operado en dos ocasiones, hasta la jornada del pasado jueves, encontrándose en el CTI.
“Un móvil solo para treinta mil personas”
Por último, Mario Ferreira se refirió a la situación del servicio que brinda la Seccional Segunda de Santa Lucía, “que cuenta con un móvil solo y los policías no son suficientes”. Entre los vecinos, de acuerdo a la visión del entrevistado, estas dificultades y reclamos que se le hacen a la Jefatura de Canelones “las tenemos que trabajar entre todos, porque no podemos esperar que pase algo de esto para denunciar que tenés un patrullero para treinta mil personas”.
Eduardo Castro


