Con muy poco, hay que hacer mucho
Demoras en solucionar problemáticas de bajo costo para las escuelas en Canelones se producen debido a la disponibilidad de los recursos económicos y la llegada de partidas asignadas que provienen del Consejo de Educación Primaria. Roturas de techos, arreglos en cielorrasos, saneamiento y electricidad son las demandas más comunes en la mayoría de las escuelas.
Actualmente se están tramitando unas diez licitaciones para atender reparaciones varias en diferentes centros educativos. Otras tantas están a la espera. La Inspección Departamental de Primaria Zona Oeste de Canelones cuenta, desde el pasado mes de mayo, con una arquitecta residente que se encarga de hacer un relevamiento de la situación edilicia de cada centro escolar de la zona. Mario Ibarra, inspector departamental de Zona Oeste, explicó a HOY CANELONES que en el informe que le llegó luego del relevamiento “los requerimientos de intervención que necesitaba cada edificio eran múltiples”.
Con respecto al presupuesto que dispone la Inspección Departamental para utilizarlo en mini convenios, Ibarra informó que “es muy reducido y da para muy pocas intervenciones”. En función del informe que hizo la arquitecta residente, la primera partida del año se volcará en la atención de unas diez prioridades consideradas las “más graves”. El paso actual que tiene esta gestión es la realización de las memorias para conformar luego las licitaciones.
Escuela Nº 34
El pasado fin de semana se hizo una actividad a beneficio de la escuela rural Nº 34 ‘Dionisio Díaz’, impulsado por jóvenes de la ciudad con el fin de ayudar económicamente a dicho centro educativo, que requiere poder solucionar problemas de roturas en el techo del local.
Ibarra confirmó que las roturas en el techo de esta escuela rural de la ciudad de Canelones son un tema que está en conocimiento de las autoridades departamentales. Pero el jerarca señaló que la solución en primera instancia “no está dentro de los diez trabajos” de la primera partida de Primaria. En una segunda etapa de inversiones las reparaciones de la Escuela Nº 34 serían atendidas, al igual que las demás restantes. Ibarra aclaró que todas son de extrema prioridad para Primaria y le consta que la situación de la escuela “es grave”, pero por temas de recursos se van atendiendo algunas de acuerdo a las posibilidades. Las próximas intervenciones estarían siendo efectuadas a partir de setiembre de este año, para lo cual se estará solicitando una nueva partida de dinero.
Dentro de los primeros trabajos que se cubrirán, está la escuela rural Nº 118 de Margat. Este recinto escolar tiene la misma problemática que el de la Nº 34 y es necesario reparar averías en el techo.
“No necesariamente refieren a edificio viejos, porque hay algunos que ocurren e locales nuevos pero que tienen algunos problemas de techos o cielorrasos. En algunas escuelas tenemos comedores con techos de dolmenit con cielorraso abajo. Son cosas que hay que reparar y son todas prioritarias, graves y delicadas”, comentó.
Ibarra explicó que por lo menos en esta parte de Canelones, Zona Oeste, Primaria no ha tenido dificultades por falta de espacios para brindarles a los alumnos en las diferentes escuelas o jardines de infantes, o que no estén funcionando por problemas edilicios. Agregó, además, que “lo que pasa es que hay cosas a mejorar y que en una escuela se llueva es grave, pero en este momento la situación no impide que funcione normalmente”.
Los incondicionales que bancan
El jerarca mencionó como “valido, necesario y reconocible” el esfuerzo de la comunidad en cada localidad para “mantener los locales (escolares)”, desde la reparación de vidrios, cerraduras y sanitaria de “cuestiones menores” que se solucionan en el día a día “gracias a las Comisiones de Fomento”. Ibarra indicó que la mayoría de las escuelas presentan inquietudes de funcionamiento para ser atendidas.
Antes no había partidas
Más allá de las escasas partidas para cubrir necesidades de las escuelas en esta parte del departamento de Canelones, Ibarra valoró que “antes no las teníamos y en estos últimos años fue cuando se agregaron”. Estos dineros del Estado son sumas más pequeñas que llegan directamente a las Inspecciones Departamentales, luego se disponen con otros recursos para obras de mayor infraestructura que requieren de un trámite directamente con la sede central del Consejo de Educación Primaria.
“Entiendo que para un padre que lleva a su niño a la escuela que tiene goteras, la preocupación es de urgencia y es ya. Lo entiendo como inspector y como padre. Pero los trámites a veces llevan su tiempo”, explicó Ibarra.
Eduardo Castro


