Un rebelde por naturaleza
‘Entre dos fuegos’ es una antología poética de Froilán Vázquez Ledesma, que acaba de ser editada y que fue presentada el pasado sábado, en el marco de la actividad cultural desarrollada por el colectivo Descarril en la Parada Rodó.
El libro, una cuidada edición artesanal realizada en tapa dura de cartón, fue compilado por Paula Cameto y cuenta con un prólogo a cargo del poeta y docente Mathías Iguiniz. Los poemas de ‘Entre dos fuegos’ fueron seleccionados por Cameto del libro ‘Mosaico’, obra de Vázquez Ledesma editada en Montevideo, en el año 1919.
“La antología, o ‘antolojía’ –como bien dijo alguien una vez-, implica una elección, claro está, subjetiva. No obstante, nos propusimos que en estas páginas (re)vivan poemas que arrojen luz sobre un periodo concreto de nuestro pueblo (primera y segunda década del siglo XX), pero que no por eso han perdido vigencia”, dice Cameto a modo de presentación. Y de eso, justamente, trata el libro: de ofrecer una muestra cabal de un poeta genial, un rebelde por naturaleza que, hoy en día, es por muchos canarios conocidos, al margen de designar con su nombre a la biblioteca municipal.
Al momento de trazar una semblanza sobre Vázquez Ledesma, en el prólogo, Iguiniz emprende algunos trazos que definen al autor: “Perteneció a una generación de jóvenes guadalupeños (hoy diríamos ‘canarios’) que, entre otras cosas, arremetió contra la injusticia social, la Iglesia, el Estado; denunció la violencia de género (mucho antes que Judith Butler), la corrupción del sistema de partidos y la imposibilidad de expresarse libremente”.
El libro, que se vende a la módica suma de $ 70, puede adquirirse a través de los integrantes del colectivo Descarril. A modo de ejemplo de la lírica de Vázquez Ledesma, compartimos en estas páginas uno de los poemas que entrega ‘Entre dos fuegos’.
Bandera roja
Yo quiero verla tremolando al viento
En una ostentación de mil prestigios,
Cual si fuera un incendio de prodigios
De guerra, de coraje, de ardimiento.
Yo quiero verla en medio al alzamiento
De los pueblos que riegan sus vestigios
Con purpúreo fulgor de gorros frigios,
Cual si fuera el cenit de un sol sangriento.
Porque ella es la bandera de los odios
Que se carga de heroicos episodios
Para laurear el alma de la Historia;
Porque ella sabe de la excelsa gloria
Que la Justicia en su regazo emporia
Bajo el puñal de luz de los Harmódios.
Froilán Vázquez Ledesma

