Este año se llevará a cabo la XXXI Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). Se trata de un encuentro destinado a jóvenes católicos que se realiza cada dos años en distintos países del mundo. Cada jornada tiene una consigna. En esta nota, una joven oriunda de La Paz, que participará en el encuentro, nos informa sobre el mismo y nos cuenta cómo se prepara para participar en el evento.
En este caso, el Papa Francisco eligió una de las ocho bienaventuranzas (específicamente la quinta) como lema de la jornada: ‘Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia’. La ciudad elegida para el encuentro, Cracovia, es conocida como la capital de la divina misericordia. Sara Blanco es oriunda de la ciudad de La Paz, cursa el último año de Magisterio y este año tiene el proyecto de participar de la JMJ.
En diálogo con HOY CANELONES, Sara habla de las razones para asistir a la JMJ. Tres años atrás, Sara viajó a la JMJ que se realizó en Río De Janeiro, Brasil. “Recuerdo que habían misas masivas y también particulares en cada parroquia. En cada lugar se organizan actividades de voluntariado”, relata.
Sara comenta que el plan es realizar el viaje con cuatro jóvenes de La Paz que forman parte del grupo Camino Neocatecumenal. El grupo es una organización católica que se define como un itinerario de formación cristiana posterior al bautismo o para recibir este sacramento. Sara cuenta que cuando se hacen las jornadas mundiales también se encuentran con Kiko Argüello, el fundador del camino.
La joven menciona que algo que siempre está presente en las jornadas son los llamados vocacionales. “Los grupos que se forman y actividades son para ver las vocaciones a las que uno está llamado”, cuenta.
Varios motivos
Sara tiene muchas razones para viajar a Polonia. “Es una jornada en la que Dios se hace presente en uno, estar en un lugar que no conocemos, con idiomas que no manejamos y con personas diferentes a nosotros, poder convivir. Me pasó en Brasil que no teníamos donde dormir y buscábamos durante la noche algunos lugares donde quedarnos. Y nunca nos pasó nada. Nosotros creemos que es porque Dios nos protege y es una jornada en la que uno también ve cual es la voluntad de Dios para su vida, que es personal y cada uno lo ve de manera distinta”, relata.
Además, Sara expresa que es una forma de representar al país en general y a su parroquia Nuestra Señora de la Paz en particular. ”Van delegaciones de todos lados y está bueno ver cómo lo que uno siente en un lugar también se siente en otro, compartir las experiencias, cómo cada uno vive también la fe en su vida”, dice.
Con respecto al lema de la jornada, Sara opina que es una oportunidad para reflexionar y movilizar las estructuras de cada uno, “ver cómo actuamos en nuestras vidas, cuántas veces nos negamos a los demás de diferentes formas. Debemos ser conscientes de que en el mundo, desgraciadamente, hay maldad y tratar de aportar nuestro granito de arena. Siempre pretendemos que tengan paciencia, que nos esperen… ¿y cuantas veces nosotros no perdonamos una?”.
Cumplir el sueño
Para realizar el viaje, los jóvenes de Uruguay tienen que contar con tres mil dólares cada uno. “Siempre hay buena onda de la comunidad. Realmente estamos agradecidos de que contamos con gente”, dice Sara.
En busca de financiar el viaje, están realizando distintas actividades como venta de comida casera, feria de ropa usada, clases particulares para estudiantes de Ciclo Básico y, a su vez, se ofrecen para otros trabajos. Los números para contactarlos son 091854426 (Sara), 098146055 (Alejandro) y 098546304 (Isabel).
Elisa Romego

