Gracias, Capitán

Hace unos días Diego Lugano confirmó su retiro del fútbol profesional, poniendo fin a una carrera envidiable, llena de títulos y de hazañas, que lo llevó a ser uno de los jugadores más queridos en Uruguay y en el gran San Pablo de Brasil.

En 2006 corrían tiempos difíciles para el fútbol uruguayo, la celeste se quedó sin Mundial y sin técnico, luego de aquel recordado repechaje con la Australia de Harry Kewell, Mark Viduka y Mark Schwarzer. Desde aquella eliminación en octavos de final en Italia 90, Uruguay había participado en apenas un Mundial de los últimos cuatro y el último gran triunfo había sido hacía once años. La solución, resistida por unos y defendida por otros, fue Óscar Washington Tabárez. El “Maestro” llegó ese 2006 para quedarse para siempre, tanto en el banco de suplentes, como en la historia de la selección uruguaya. La figura de Tabárez fue fundamental para recuperar el honor, con él volvimos a saber lo que significaba de verdad la garra charrúa, nos vimos en las portadas de todos los diarios, pero sobre todo, en gran parte por él, una generación de jugadores pasaron a ser figuras históricas de la selección. En la historia y la memoria de la gente van a quedar la pegada de Diego Forlán, la muralla de Godín, la entrega del “Cacha” Arévalo Ríos, del “Ruso” Pérez y hasta de Cavani, las manos de Muslera, los goles de Suárez y la locura de Abreu. En todo esto, también tuvo que ver un canario con pelo rubio, cara de loco y una cinta de capitán tatuada en el brazo: Diego Lugano, “la Tota”, fue uno de los pilares fundamentales de eso a lo que los uruguayos llamamos, orgullosamente, “el proceso”. En la celeste tuvo momentos buenos y malos, momentos límite y momentos en los que tocó el cielo con las manos; supo derrotar y ser derrotado, pero siempre con la frente en alto, la pierna fuerte para frenar algún rival y siempre con la cinta en el brazo. Diego es, en buena medida, responsable de las cosas que genera ésta selección y del cambio que se fue gestando en todas las líneas de la Celeste. Lugano fue fundamental para construir la identificación de la gente con los jugadores, la defensa sólida y la entrega innegociable de todos los partidos, para gestar los logros conseguidos por las juveniles, así como la continuidad que existe entre éstas y la mayor o en la lucha sin tregua afuera de la cancha para defender los derechos de todos los jugadores. La “Tota” deja la actividad profesional, dejando una huella en el fútbol uruguayo, de esas que no se pueden borrar y que quedará para siempre en su gloriosa historia.

SUEÑOS

Diego Alfredo Lugano Morena inició su camino como futbolista defendiendo los colores del Club Atlético Libertad.

BOLSO

Dio sus primeros pasos en Primera División en Nacional, donde no tuvo muchas oportunidades.

COLONIA

En 2002 fue a préstamo a Plaza Colonia, donde supo ser protagonista de una gran campaña. Los “Patas blancas” le ganaron por primera vez a Peñarol en el Centenario y compitieron por entrar a copas internacionales.

DIRECTO A BRASIL

Debutó en el San Pablo de Brasil a sus 22 años. En el equipo brasilero a nivel nacional consiguió un Campeonato Paulista y un Brasileirao, así como varias distinciones a nivel personal.

IDOLO

También en el conjunto paulista, fue campeón de la libertadores 2005 y del Mundial de Clubes, venciendo en la final al Liverpool inglés. Además fue finalista en la edición de 2006 y semifinalista en 2004. Así se convirtió en uno de los máximos ídolos de la institución.

TURCO

En 2006 pasó al Fenerbaçe para ser campeón de la Superliga turca y de la Supercopa en su primera temporada. En su edición de 2007-08 llegó a cuartos de final de Champions League, donde quedó afuera con el Chelsea de Drogba y Lampard. Además cosechó otra Superliga en 2011 y se fue del club siendo muy querido por los hinchas.

FINAL

En el epílogo de su carrera, “la Tota” jugó en Paris Saint Germaint, Málaga, West Bromwich Albion, BK Hacken, Cerro Porteño para luego volver a Brasil para retirarse en San Pablo.

CELESTE

Siendo uno de los máximos ídolos futbolísticos de Uruguay, Lugano disputó el mundial de 2010, donde la celeste llegó a semifinales luego de 40 años y 2014. En 2011 Uruguay conquistó la Copa Ámerica luego de 16 años, con él de capitán.

Martín Romego

 

                      Lugano festejando luego de la obtención de la Copa América 2011

 

 

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