Con los hermanos Leandro y Mauricio Toledo, directores de la Comparsa Kalumkembé

La Comparsa Kalumkembé, de la ciudad de Las Piedras, recibió el primer puesto en su categoría en el desfile inaugural del Carnaval de Canelones, celebrado el pasado domingo 28 de enero en la capital departamental. El conjunto se prepara, además, para competir en las históricas Llamadas de la Calle Isla de Flores, de la ciudad de Montevideo.

La comparsa renació hace tres años, pero se formó a mediados de la década del noventa, cuando un grupo de candomberos se juntaba a tocar en la plaza principal de la localidad pedrense. Hoy, el grupo sale a ensayar desde la casa de uno de los directores, recorre las calles del barrio Pueblo Nuevo y les lleva alegría a sus vecinos, quienes acompañan en cada instancia con baile y aplausos. HOY CANELONES charló con los hermanos Leandro y Mauricio Toledo, directores de Kalumkembé. Los dos jóvenes se vinculan desde muy pequeños con la comparsa: A la edad de cuatro años ya repiqueteaban con tarros de plástico y en primera fila ayudaban a levantar los pabellones.

¿Cómo recibieron el premio a la mejor comparsa en el desfile inaugural del Carnaval canario?

Leandro: Nos sorprendió un poco la noticia, no lo esperábamos. Sabíamos que estaban desfilando las tres comparsas elegidas el año pasado como mejores de Canelones y había un buen nivel. Estamos muy felices por el premio y por empezar de esa manera el Carnaval.

Se están preparando, además, para el desfile de Llamadas de Montevideo…

L: Sí, y es la primera vez que concurriremos a ese concurso. Este año la modalidad cambió y la prueba de admisión fue abierta para comparsas de todo el país. En esa prueba quedamos entre los trece primeros del país (en un total de 48 comparsas) y nos ganamos un lugar para las Llamadas de la capital. Desfilamos el jueves 8.

Queda muy poco para esa instancia en Montevideo. ¿Intensificaron los ensayos?

L: Los ensayos para la prueba de admisión de las Llamadas montevideanas empezaron desde que volvimos a sacar a la comparsa, hace tres años. Siempre estuvieron enfocados en el objetivo de pisar por primera vez ese desfile. La intensificación se da desde esos años y siempre fue con el mismo objetivo.

¿Qué otra participación tienen en el interior?

Mauricio: El domingo 11 estaremos en las Llamadas de Ciudad de la Costa. Tendremos, además, las Llamadas de Durazno, un evento fuerte para el que trabajamos mucho. También estaremos en desfiles y corsos de Florida, Las Piedras, Flores, La Paz y 18 de Mayo. Cuando el Carnaval termine, cerraremos con un desfile en el barrio. Mostraremos el vestuario y todo lo que hayamos presentamos en nuestra recorrida.

La comparsa resurgió hace tres años pero tiene una trayectoria mucho más longeva…

M: Kalumkembé desfiló por primera vez en 1996, en ese momento, con mi padre a la cabeza. Fue la primera comparsa de Las Piedras. Luego salieron varios conjuntos dirigidos por mi papá pero con otro nombre. Veinte años después de que se formará agarramos el compromiso de retomar Kalumkembé y sacarla de vuelta a la calle.

¿Qué edad tenían cuando la comparsa se formó?

M: En esa época teníamos cuatro años. En Las Piedras no había actividades relacionadas al candombe y un grupo de interesados se juntaba los domingos en la plaza de la ciudad. Hasta que llegó el momento de convertir eso en una comparsa y ahí mi padre se puso la camiseta. El grupo trabajó durante todo el año 1995 para salir en el Carnaval de 1996. Nosotros éramos dos gurisitos y ya estábamos levantando las banderas en primera fila.

L: No tenemos muchos recuerdos de cuando la comparsa arrancó pero sí algunos flashes. Por ejemplo, nos acordamos de cuando tocábamos con unos tarros de plástico porque no teníamos tambores.

Están vinculados con el carnaval desde muy pequeños ¿Qué cambio significativo creen que tuvo la fiesta de Momo en estos años?

L: Cuando íbamos a la escuela éramos los únicos que tocábamos tambores. También lo éramos en el liceo. Hoy vemos que mucha gente se junta a tocar el tambor, hay mucho interés y eso es algo bueno.

Para las Llamadas

Compartimos un fragmento de la propuesta que la comparsa Kalumkembé presentará en las Llamadas de Montevideo.

Los pregoneros de la época colonial fueron parte de la génesis. El aguatero, que recorría las calles de sol a sol; las lavanderas, que sobrecargadas de ropa debían volver antes del anochecer so pena de castigos; el velero y el farolero, que ofrecían seguridad a la población. Sus voces sonaban en las salas junto a las de los esclavos más anónimos. Pero el candombe se vio obligado a evolucionar, a adaptarse a nuevas épocas, modas y reglas y en ese sinuoso camino ‘extravió’ a varios de sus componentes clave.

Kalumkembé llega a Isla de Flores con un homenaje a esos personajes ya olvidados que vivieron en el origen del carnaval. Mediante un afro que resalta la transición en la cultura y la religión, guiados por el último eslabón al continente dejado atrás, la cuerda de tambores recibe la fuerza de sus ancestros y el cuerpo de baile trabaja con los elementos para abrir los caminos de la evolución.

Somos una cofradía lubola que no quiere olvidar los orígenes, que quiere aprender más sobre dónde venimos y para representarlo vamos hacia atrás de verdad.

Nada une tanto a la gente como el lugar donde ha nacido. El recuerdo de la tierra natal impregna la vida diaria de quienes la dejaron atrás. Y más aún cuando esa partida es forzada y la supervivencia se vuelve prioridad.

Los esclavos llegados a Montevideo entre los siglos XVIII y XIX no solo perdieron su libertad, sino que también fueron obligados a abandonar sus costumbres, sus credos, sus rituales en un nuevo mundo cuya crueldad se extendió por generaciones.

Aunque no existen registros de la época, es posible imaginar a esos cientos de almas cantando por lo bajo tanto en el inhumano viaje en los barcos negreros como luego en los barracones extramuros donde permanecían en cuarentena tras su llegada a la ciudad colonial.

Según historiadores, ya para fines del siglo XVIII los tambores sonaban los domingos en el sur de la ciudad cuando, con permiso de sus amos, los esclavos pertenecientes a ‘naciones’ se reunían para liberarse momentáneamente de las cadenas y la servidumbre…

Fernando Guerrero

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