Un notable cierre del Progresivo

Desfile y parodias y la actuación de Los Negroni. El equipo azul fue el ganador.

El sábado 30, a pocas horas del final del año, la Fiesta Progresiva acaparó toda la atención. Luego de dos meses de juegos, entretenimientos y competencias, llegó el cierre. La calle Tajes desde la esquina del juzgado, era el espacio para el desfile hasta tomar por Artigas a media cuadra hacia el este. Un dron sobrevolaba buscando la mejor toma. El jurado pronto. Colorido, creatividad, vestimenta, coreografía, efectos, artefactos, utilería, el diseño musical que había elegido cada grupo. La expectativa no se podía disimular. El maestro de ceremonias Rodrigo Roncio, con el conteo regresivo. Y apareció el Amarillo con su tema el Liceo de Los Cerrillos. Que este 2018 cumple 50 años. Un pizarrón transportable, estudiantes con uniforme de aquel entonces, profesores fundadores representados, no faltaba alguien del grupo que pedía firmas para que se creara el secundario. Y claro que se levantaron firmas. Pasos de baile y rondas. La alegría y la emoción se colaron en la marcha.

Las sonrisas y carcajadas se multiplicaron con el paso de la unidad de COOMOCA, una empresa de ómnibus que funcionara entre 1978 y 1982 por estos pagos. El Equipo Azul transportaba el bus, llevaba y levantaba pasaje, hasta con cartel de parada. Un pasacalle recordaba una frase que los vecinos habían inventado por aquel entonces: “COOMOCA cuando no pincha, choca, cuando no se rompe, explota”. Alguien portaba un pozo, porque aquellos ómnibus se quedaban sin agua en el motor, o se incendiaban y entonces siempre aparecía el pozo de González para el agua. Mientras sonaba el tema Gasoleros. Desopilante.

El Rojo se vino con Las Brujas, aludiendo al paraje del mismo nombre. Recordando a aquellas mujeres, que en realidad eran curanderas y que vivían a orillas del arroyo que se llama así y le dio nombre a esa zona. Y en el desfile, el aquelarre de las brujitas con la escoba y sus narices puntiagudas, una olla de tres patas, llevada en una carretilla, el caldero para los brebajes.

El equipo Verde ingresó con un pasacalle lleno de faltas, como se puede apreciar en la imagen. El tema era Abel Soria, un grande en la historia cerrillense y nacional. Cuando tenía 15 años creó una murga en el pueblo Los Cerrillos con un llamativo nombre. Al sonido de rancheras o de temas de Abel, la coreografía. A esta altura el papel picado y la espuma ya estaban incorporados al festejo.

Se vino el equipo Naranja, con el Cerrimatch, una competencia que se hacía en el pueblo por los años 70 y 80 donde participaba muchos vecinos. Con equipos, destreza, parodias, cacería. En la misma línea del Progresivo actual. En pleno desfile realizaron varias pruebas ante la atenta mirada del público.

En el escenario

Bloco Percu, un grupo de percusión abrió el programa. Para dar paso luego a las parodias de cada equipo. Al costado del escenario una pantalla gigante ilustraba sobre cada presentación. El Rojo ambientó el tema en el Parador Km Cero de Las Brujas. Vinieron visitas por allí. El Amarillo desarrolló en 10 minutos que era el tiempo estipulado para cada equipo, un resumen de la historia del liceo. Los profesores fundadores. Y el hoy con un mensaje de celebración por los 50 años, coro incluido. El Naranja con pruebas del Cerrimatch, una competencia entre la policía y los ladrones. Con el singular desafío de presentar una vaca en el escenario. Ahora bien la vaca, la baca… o qué. El jurado acordaba el fallo y esto provocaba protestas de unos y otros, hasta que llegó de improviso el Ministro Bonomi (una gran composición del personaje) que prometió que Cerrillos tenía un dron, señalando al que estaba filmando el Progresivo y que pronto tendría cámaras. Gran humorada. El canto de Erika Luz, una vecina que siempre canta, tanto caminando como en bicicleta, pero ahora en el Progresivo. Y cantó nomás. El Azul subió el bus del desfile y reavivó el éxito. Aparecieron las entrevistas a los personajes que viajaban en el viejo ómnibus. Figuras locales muy conocidas. Imitaciones perfectas. Mientras se mostraban las peripecias de viajar en aquellos ómnibus que se rompían o se incendiaban a cada rato. El relato y los reportajes imperdibles. Hasta el Rey de España vino en el viaje. El Equipo Verde de Abel Soria, con premios de viajes a Rusia si alguien adivinaba de donde venía el nombre que llevaba el pasacalle. Se alternaban décimas que recitaban sus integrantes. En resumen, disfrutable, aplaudido, con puntos altos. El Equipo Azul fue el ganador absoluto, el de mejor puntaje general. Y vino el gran final con Los Negroni que facilitaron el “agite” y le dieron un gran sabor de plena en el remate de 2017. Una gran felicitación a Rodrigo y al equipo de Cabildo Los Cerrillos. Y al público que apoyó en gran forma. Un mundo de gente. Seguro que había que más de dos mil personas.

Levantando firmas para crear el liceo.
El público disfrutó a sus anchas con el desfile que despertó recuerdos de todo tipo, de un tiempo ido en el pueblo.
Carlos Cabral participó en el Equipo Naranja, hombre del carnaval de Montevideo, ganador de premios con parodistas y humoristas, como Los Carlitos.

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