Los festejos por el Día del Patrimonio comenzaron ayer con una milonga callejera en Canelones

Lustre al asfalto

 Niños de las Escuela N° 101 coparon las veredas del tramo de la calle Treinta y Tres, entre Joaquín Suárez y Zorrilla de San Martín. Todos atendían a las parejas de baile que, en plena vía pública, bailaban al ritmo de ‘La cumparsita’. Los padres y vecinos se fueron sumando al espectáculo al aire libre, atraídos por la música arrabalera. La mayoría se quedó allí como espectador, pero algunos se animaron a bailar.

 La milonga en la calle fue una iniciativa de los centros de enseñanza de la ciudad. El nodo educativo buscaba maneras de integrar a la educación con el Patrimonio, y se les ocurrió realizar un evento al son de una pieza clave en una calle que nuclea a tres instituciones educativas (Escuela N° 101, Liceo Tomás Berreta y Escuela N° 102). La iniciativa tuvo el apoyo del a Dirección de Tránsito de la Comuna Canaria, que cortó el tramo de la calle.

Juliana Peraza, profesora de danza, y Adriana Finno, directora de la Escuela N° 101, hablaron con HOY CANELONES del evento y de la incursión del baile en la enseñanza.

 Preparación artística

Peraza dicta clases en las escuelas N° 101, 1 y 61. Empezó trabajando en la escuela que organizó el evento, que buscaba prepararse para la muestra de fin de año. Para el Día del Patrimonio, la directora le propuso preparar tangos, y tanto ella como sus alumnos aceptaron enseguida. “Los niños se engancharon. A todos les encanta bailar. En un principio no imaginé que ellos se entusiasmaran tanto con géneros como el folclore o el tango, pero cuando pregunté quién quería bailarlos, todas las manos se levantaron”, expresó la profesora.

En el bailongo callejero participaron alumnos de todos los niveles. Bailaron folclore y tango, y emocionaron a más de un padre que estaba entre el público. También bailó la profesora, su pareja y dos estudiantes del Instituto de Formación Docente ‘Juan Amós Comenio’. Al final del baile, la directora también se animó a participar, tras el insistente pedido de colegas y alumnos.

 Costureras solidarias

La directora de la escuela agradeció a los padres por apoyar la iniciativa y hacer posible que la danza sea una disciplina escolar más. En ese sentido, destacó el trabajo en conjunto entre diferentes instituciones educativas. “Muchos de los papás tuvieron que arreglar horarios en sus trabajos para poder concurrir. Además, se encargaron del vestuario. Creo que hubo más de una abuela que metió mano en la costura”, manifestó.

El año pasado, fue la primera vez que la Escuela N° 101 incorporó una preparación de danza como parte de la enseñanza. Finno contó que este año volvieron a contratar a Peraza por su buen trabajo y porque los padres y los niños la pedían. “Ella trabaja gracias a los padres, que son quienes le pagan a través de la Comisión Fomento. Sin esa contribución no podríamos llevar esto adelante”, destacó.

Compartimos algunas imágenes captadas durante el bailongo en plena calle, durante la tarde de ayer.

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