Con el músico Diego Martino, previo a su presentación en el Complejo Cultural Politeama

Diego Martino en el Complejo Cultural Politeama, donde comenzará mañana su gira nacional, con entrada gratuita.

Entre lo visceral y lo sintético

Diego Martino hizo un cambio de frente cuando se apartó de su antigua banda, Hereford. Decidió alejarse de la parte más hardrockera del grupo que lo acompañó durante más de 15 años. Eligió el costado pop de sus canciones y decidió potenciarlo, experimentar con sintetizadores y generar un carácter propio.

Al principio, la nueva faceta de Martino no se vio con buenos ojos por algunos fans de la banda pero, con el tiempo, entendieron que los ciclos se cierran y que los cambios son inevitables. Los fans nuevos y los viejos se unen y acompañan al artista en por lo menos una de las veinte ciudades que recorre, en el marco de una gira nacional que comienza este viernes, a las 20:30 hrs., en el Complejo Cultural Politeama-Teatro Atahualpa del Cioppo, de la ciudad de Canelones.

La gira tiene una particularidad: es con entrada gratuita en los veinte lugares en donde se presenta. En el caso del Complejo Cultural Politeama, las entradas se retiran el mismo día del show, a las 18 hrs., en la boletería del complejo. HOY CANELONES habló con Martino sobre su presentación en Canelones y sobre su segundo disco solista, otra de las metas que el músico se puso para este año.

Empieza mañana una gira ambiciosa…

Estoy muy contento de tocar en el Politeama, abriendo esta gira nacional que me va a llevar por veinte shows, en veinte ciudades distintas. En cada una de esas oportunidades van a estar participando artistas locales de cada ciudad. En ese caso, estarán mis amigos de Modern París, lo cual me pone muy contento y me llena de alegría. Ayer publiqué las ciudades en Facebook y fue una avalancha de mensajes de todo el Uruguay deseándome suerte, poniéndose a disposición. No es normal para un músico nacional hacer una gira de veinte ciudades. El objetivo era llevar este nuevo proyecto, lo que soy yo como solista, que hago canciones de Hereford y canciones nuevas, mixturo las canciones que me acompañaron siempre con las nuevas, a todos los rincones del Uruguay. Empezamos a trabajar juntos con Luciano Gaite (productor de Canelones que se encarga de la gira) y se nos abrieron puertas y nuevos caminos. Esos caminos empiezan el viernes con entrada gratis en el Politeama.

¿Te acompañara una banda local en cada lugar de la gira?

Sí. El espíritu era hacer una especie de comunión, hacer nosotros nuestra parte de producir esto para llevarlo sin costo. Y, también, poner esta infraestructura a disposición de las bandas locales, que no siempre tienen la oportunidad de tocar en un teatro o con una infraestructura en buenas condiciones. En diciembre cerramos la primera parte de la gira en Montevideo, en la explanada de Kibón. Retomamos en enero con cuatro flechas y cerramos de nuevo en el departamento de Canelones, esta vez en Atlántida.

La otra meta que tenés para este año es el segundo disco… ¿En qué etapa se encuentra?

El próximo disco saldrá en octubre. En el mes de mayo salió ‘Libre’, el corte de difusión. En agosto sale la canción que le da el nombre al disco, que se llama ‘Pasos de Gigante’. Estoy recontra apurado para que salga, porque la canción me fascina y me va a acompañar en todos los shows de la gira, junto con ‘Libre.’ Está en proceso de mezcla, faltan algunos detalles. Lo hicimos con mucho tiempo, lo que nos permitió escuchar y tomar perspectivas de la calidad sonora del disco, y que llegara al nivel deseado.

¿‘Pasos de Gigante’ va por la línea de tu primer trabajo como solista?

Sí y no. Tuve maneras distintas de encarar el primero y el segundo disco. Cuando hice el primero no tenía banda. Compuse todo y entré a grabar sin banda. Empecé a llamar músicos invitados, tecladistas, y muchos de ellos terminaron formando mi banda. Fue un disco que se compuso sin haberse ensayado. Después tuve que construir una forma de tocar ese disco en vivo. Cuando lo empiezo a tocar y empezamos a formarnos de una manera mucho más orgánica, me empecé a sentir cómodo con los músicos y la banda empieza a tomar identidad propia. De cara al disco nuevo, entonces, empiezo a hacer canciones y a ensayarlas, ya con una impronta de banda. Me gusta la combinación de los sintetizadores con la parte visceral y creo que en ese disco es donde lo logro hacer de mejor manera.

¿Esa mezcla la buscaste en tu primer disco y para el segundo ya la tenías como referencia?

Sí. La parte visceral del disco es muy humana. Ninguna de las pistas grabadas tiene edición de batería y bajo, por ejemplo. Ensayamos tanto para que las tomas estuvieran sanas que no tuve que editar ni un golpe de batería. Eso es alucinante, porque se escucha a la persona tocando. Es un álbum de sonido de banda pero con un toque de sintetizadores como característica.

¿Cómo se mezclan las canciones de Hereford con las tuyas como solista?

Hago una mixtura, traigo a las canciones de Hereford hacia mi nuevo lugar estético. De esa manera pueden convivir y el show es más homogéneo.

¿Cuál fue el motor que te hizo pasar de una estética más rockera clásica a una más electrónica?

Primero fue esa falta de banda. Al hacer canciones toda una vida para una banda, ya conocía la dinámica. Fueron muchos años tocando, sabía cómo se van a comportar logística, musical y estéticamente. Siempre había un rango donde la canción vivía. En mi etapa solista no, podía ir hacia el lugar que quisiera. También, me quise separar un poco, adrede, de lo que venía haciendo y ese fue el camino que encontré para expresarme. Creo que hubo un efecto péndulo: en mi primer disco me fui para un lado y ahora estoy más equilibrado entre lo que era y lo que soy.

Fernando Guerrero

 

 

 

 

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