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Con el pianista Luis Pérez Aquino, previo a su presentación en el Teatro Solís

El desafío de preguntarse qué hay de nuevo en una obra de Mozart

 

Luis Pérez Aquino, reconocido pianista y director del Conservatorio Departamental de Música de Canelones, se presenta el próximo domingo 23 en el Teatro Solís.

 El músico propone resignificar la obra de tres pianistas universales: Wolfgang Amadeus Mozart, Frédéric Chopin e Isaac Albéniz. A través de estos autores, Pérez Aquino desarrolla su especialidad: la interpretación.

 ¿De qué trata el concierto del domingo?

Es parte de un Festival Internacional de Piano, que el Teatro Solís lleva a cabo hace varios años. He participado en varias ediciones de este evento y siempre es un gusto tocar allí. Es un festival especializado en piano, solo de pianistas. 

 ¿Usted eligió a los autores?

Fue un acuerdo entre los músicos y los organizadores, pero siempre se nos da bastante libertad de elección. Se arregla el repertorio con la dirección artística y siempre se llega a un acuerdo. La elección para este concierto no tiene un sentido lógico de armado. Son autores interesantes, muy atractivos para el público y para los intérpretes. Además, son tres compositores universales. Toco la obra de Mozart en varios de mis conciertos, en un proceso de maduración como interprete. La música española también la incluí en el show, porque la estoy tocando en recitales.  

 ¿Qué dificultades hay a la hora de interpretar a Mozart, Chopin y Albéniz?

Hay dos facetas: las dificultades físicas o mecánicas que puede imponer un compositor, y el desafío de preguntarse qué hay de nuevo para decir en una obra. Me cuestiono si está todo dicho en una obra que ha sido grabada o tocada por los pianistas más grandes de la historia. Ahí entra a jugar la creatividad, la sensibilidad.

 ¿Tiene composiciones propias?

Solo soy interprete y apenas puedo con eso. Mi especialidad es interpretar música. Improviso a veces para mí o para mis amigos, pero no he hecho eso público ni es de mi interés hacerlo. Me enriquece mucho la parte intelectual de la interpretación y me tiene muy ocupado. No es que no haya cabida para la creación de mis propias obras. Entiendo que es otra área de la carrera, y si bien lo frecuento de modo informal, lo hago más bien por un divertimento.   

 Además de este show en concreto ha tocado bastante este año…

Sí. Toqué bastante para le SODRE, la Intendencia de Montevideo, embajadas, etc. También, estuve en la Fundación Pablo Acthugarry en el verano. Seguiré tocando para el SODRE y luego iré a Buenos Aires. Además, estoy en una intensa actividad de grabaciones. 

 En medio de los conciertos está la dirección del Conservatorio…

El Conservatorio de Canelones es un orgullo, porque es referente musical, no solo de música académica. El 50% de los alumnos viene desde la música popular y va para el mismo camino. Aquí se enseña música de modo formal, aprenden a leer música y a ejecutar el instrumento de manera correcta. No entiendo las diferencias entre la música académica y la popular. Pienso que está todo aunado y que hay buena o mala música. Todo intérprete popular tarde o temprano va a tener que estudiar, formarse, si no el techo siempre es muy bajo. En la música folclórica, por ejemplo, si no se estudian las raíces y no se conoce al paisaje sonoro de nuestro ambiente, es muy difícil.

 ¿Hay instancias no académicas que ayudan a la formación?

Escuchar discos e ir a conciertos es parte de la formación, pero hay otra pata que se relaciona con la práctica del instrumento, con leer música y poder descifrar. Es bueno escuchar música, pero es muchísimo mejor poder escribirla, enseñarla y trasmitirla. Para esto se requiere formación.

Fernando Guerrero

 

wLuis

Luis Pérez Aquino.

 

Pianista premiado

Luis Pérez Aquino ganó, entre 1981 y 1986, la Primera Categoría de Juventudes Musicales y por tres años consecutivos la beca de estudios de la Asociación de Estudiantes de Música. En 1983 se hizo acreedor del primer premio del Concurso de Piano ‘Hugo Balzo’, siendo becado por la Universidad de Música de Brasilia. En 1988 obtuvo el Primer Premio en el Concurso Nacional de Piano ‘Federico Chopin’, siendo becado por el gobierno de Polonia. En 2009 le fue otorgado el Premio Morosoli por su trayectoria.

En 2016, el Morosoli volvió a sus manos. Ese año, el premio lo ganó el Conservatorio Departamental de Música por su referencia en todo el país como centro de estudio.    

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